“¿Qué es una víctima? ¿Cómo se identifica? ¿Cómo se dice: violación
de derechos humanos o incumplimiento? Debates como estos llevan años”.
Antonio Cançado Trindade, magistrado del Tribunal Internacional de Justicia de la ONU, dedicó ayer una conferencia en el marco del Máster en Gobernanza y Derechos Humanos de la Universidad Autónoma,
a explicar cómo principios universales, cuya necesidad parece evidente,
pueden tardar décadas de discusiones ideológicas hasta llegar a ser
escritos en un papel.
Ante un grupo de alumnos que aspira a trabajar en las instituciones
internacionales de derechos humanos, Cançado Trindade hizo un relato en
primera persona en el que trasladó al auditorio a las trincheras en las
que se debaten palabra a palabra, durante años, los textos de los
derechos universales y sus mecanismos de aplicación. El magistrado
brasileño explicó cómo los principios pactados en la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos de 1993 en Viena, en la que participó, tardaron años en concretarse.
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